Esta es de esas recetas que combinan magistralmente la sencillez con la sabrosura. Y por si fuera poco tiene un gran valor nutritivo. Su origen es africano, sin embargo se ha extendido por muchos lugares de América. Los dominicanos le llaman Mangú, y los puertoriqueños Mofongo. Pero fufú sigue siendo mi nombre favorito Cuando yo era niña en mi casa se hacía fufú con mucha frecuencia. Mi tarea era machacar los ajos, y recuerdo que siempre me situaba cerquita del plato de los chicharrones y vigilaba a mi mamá para poder robarme algunos. Ella siempre terminaba dandome algunos extras en un platico para que no me robara más de la cuenta, jajaja, qué buenos tiempos aquellos!
Existen muchas versiones del fufú. Algunos lo hacen con cebolla, jamón, tocino. Otros le incorporan plátano pintón o maduro. También lo he visto hacer en forma de bolitas duras que se echan dentro de algún caldo o sopa. En fin…tantas maneras diferentes, cada una con su propio encanto.
Como ya saben, me gusta compartir con ustedes las recetas que yo misma cocino y que forman parte de nuestro patrimonio familiar. Espero que les quede sabroso y lo disfruten, especialmente Virginia.



